Pobrecita la ventana
Esto sucedió cuando estaba en un tren, viajando para dar una conferencia. El carruaje era espacioso y silencioso, con muchos asientos. Me acomodé confortablemente y abrí un libro que había traído conmigo. Después de un rato, cansado de leer y arrullado por la vibración rítmica del tren,...